Dos muebles que se ven idénticos en la tienda pueden durar dos años o veinte, y la diferencia casi nunca está en el acabado: está en el tablero.

Aglomerado con recubrimiento

Es el material de la mayoría de los muebles de paquete económicos. Se hace con virutas prensadas y resina, y su gran debilidad es el agua: una fuga bajo la tarja lo hincha de forma irreversible. Tolera un armado y a lo mucho un desarmado; después las perforaciones pierden agarre.

MDF

Fibra de densidad media, mucho más homogénea. Sostiene mejor el tornillo, permite molduras y acepta pintura directa. Sigue siendo sensible a la humedad prolongada, así que en costa —Cancún, Mérida, Veracruz— conviene sellar cantos y evitar contacto con muros exteriores.

Triplay y madera sólida

El triplay de calidad resiste bien la humedad y el desarme repetido. La madera sólida es la más durable y la única que se puede lijar y reacabar por completo, pero se mueve con los cambios de temperatura, por lo que necesita holguras de dilatación y no soporta el mismo tipo de herraje oculto.

Reglas prácticas

Para cocina y baño, prefiera tableros con tratamiento hidrófugo y cantos sellados. Para muebles que mudará seguido, elija sistemas con herraje metálico desmontable en lugar de tarugo y minifix. Y para entrepaños de más de 90 centímetros, verifique el espesor: menos de 18 mm se pandea con libros.

Si quiere saber qué tiene su mueble, mire un canto sin recubrir: virutas visibles es aglomerado, textura de polvo compacto es MDF, capas paralelas es triplay, vetas continuas es madera sólida.